Sinopsis
La voz se hace clamor apasionado, fuerte, con el tono solemne de la palabra poética;
palpitante, herida, también, en su sentir rotundo y grito, metáfora del ser, cuando
llena su espíritu de tanto y tantos ecos que le van llagando.
Grita la vida, la muerte, el dolor, la guerra, el amor, los cánticos del viaje,
los sueños, el silencio, los caminos, las gentes, el alma, el paso de los días,
la soledad, las horas
En los umbrales del grito
se oyen las resonancias.
Irán saliendo. Será el poeta, desde su lado, el pregonero o director de singular
orquesta con ensalzado acento incontenido.
Los días resonarán sus afanes con ALBORADAS Y CONTRALUCES – PASOS Y HUELLAS –
DESESPERANZA – SONIDOS DEL TIEMPO.
Por estos rumbos, al transitar,
se escucharán los acordes de los poemas, en un ensalmo de amantes musas.